Cómo fomentar las rutinas en los niñ@s

Cuando somos pequeñ@s no sabemos leer, ni conocemos los números y mucho menos tenemos lo que se conoce como noción del tiempo; pero sí reconocemos las distintas sensaciones.

Con estas tres sencillas líneas, queremos, desde nuestra Escuela Infantil, introducir un tema fundamental a tener en cuenta para el correcto desarrollo de los niñ@s 0-3 años, que nosotros ponemos en práctica y que os animamos a que, también, lo hagáis en casa.

Las rutinas en los niñ@s pequeños, entre los que no podemos dejar de incluir a los bebés, marcan la secuencia temporal de su día a día, por ello consideramos fundamental la introducción de estas en su vida diaria. Desde un punto de vista genérico, entendemos por rutinas aquellas actividades que se realizan de forma regular y sistemática día tras día.

Las rutinas en los mas pequeños

Cuando estamos hablando de niñ@s muy pequeñ@s estas rutinas se limitarán a las horas de juego, las de dormir o las de comer. Como todo aprendizaje, los bebés, mediante la introducción de rutinas en su vida, aprenderán a diferenciar el día de la noche, la hora de juego de la de comer e incluso las diferentes sensaciones, como el hambre, o, incluso,  malestar o el enfado.

A medida que van creciendo a las rutinas ya incorporadas, habrá que ir añadiendo otras que reportarán importantes beneficios a su desarrollo. La organización y aprendizaje de las rutinas es fundamental para que los pequeños vayan conociendo el entorno que los rodea y se familiaricen con él.

El día, para ellos, se subdivide en rutinas, que tienen una gran importancia, puesto que ese es su “reloj”. Los niños aprenden que tras levantarse hay que desayunar e ir a la Guardería, al parque o a la compra. También saben que a lo largo de la mañana hay un rato para el juego y otro para hacer alguna cosa. La mañana termina cuando es la hora de comer, que debería ser siempre, aproximadamente, a la misma hora. ¿Qué ocurre tras la comida? Hay que dormir la siesta para después estar descansados y poder jugar, ya sea en casa o en la escuela. A media tarde se merienda lo que les da nuevas energías seguir haciendo cosas hasta la hora del baño, la cena, el cuento o lo que esté acostumbrado a hacer tras la cena y luego a dormir. Digamos que ese sería el reloj del día de un niño cualquiera.

Otros hábitos para fomentar la autonomía personal

A estar rutinas horarias, habrá que ir añadiendo, de forma gradual y con paciencia otras muchas, que siempre deben ser coherentes y constantes en el tiempo. Ya sea en el aula o en casa, los niñ@s deben tener claro que hacer o que no hacer y cómo hacerlo. Por ejemplo, es una magnífica rutina enseñarles que para jugar con una cosa se debe recoger la anterior, es una manera divertida de que se concentren en aquello que desean y en lo que hacen en ese momento, además de ayudar a papá, a mamá o a la profe a mantener el orden, sobre todo si se hace de manera conjunta y orientándolo como un juego.Escuela Infantil Armonía

Las rutinas dan seguridad, tranquilidad y confianza, ayudan a superar los miedos y los temores a lo desconocido. También facilitan una adecuada y sana autonomía personal, totalmente indispensable para llegar al “cole de mayores” con la madurez necesaria para afrontar sin miedo ese importante paso.

Las Escuelas Infantiles, nos esforzamos en fomentar en el aula el desarrollo de esas rutinas. Cada una de las situaciones educativas que vivimos en la escuela durante la jornada tienden a desarrollar alguna de ellas, higiene, alimentación, sueño, juego, música, audiciones musicales y de idiomas, autonomía, etc.

La organización y puesta en práctica de las rutinas escolares no supone únicamente una estructuración didáctica de nuestra labor educativa. Es mucho más que eso. Estamos ofreciendo a los niñ@s algo más que unas pautas. Mediante la adaptación a las rutinas y el seguimiento de las mismas, los pequeños van conociendo el entorno que les rodea, superando sus miedos y temores a lo desconocido, descubriendo qué es lo que viene después y proporcionándoles la seguridad tranquilidad y confianza necesaria para una adecuada adaptación y estancia en la escuela; todo lo cual posibilita el desarrollo de una sana autonomía personal (Uno de los más importantes objetivos de la Educación Infantil) y el conocimiento de estructuras temporales y nociones secuenciales, como antes y después, ahora y luego, hoy y mañana. El hecho de estar habituado a unas rutinas hace que el niñ@ sepa o intuya lo que va a suceder a continuación y esta anticipación le proporciona tranquilidad y seguridad.

En la Escuela las rutinas están programadas, aunque, en momentos puntuales pueden cambiarse, pero en casa es práctico utilizar, a medida que el niñ@ crece métodos o recursos que nos ayuden a sistematizar sus rutinas (Un cuaderno donde se vayan plasmando las rutinas diarias, un calendario de rutinas, un corcho con dibujos de las diferentes rutinas diarias o cualquier otro recurso que se nos ocurra). Lo importante es que la sucesión diaria de unas rutinas ayude a los niños a crear unos hábitos saludables y un correcto desarrollo.

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